Nosotros
Una casa donde crecer
Empezamos en una sala prestada y seguimos siendo la misma casa: un lugar donde cabe quien llega con preguntas y quien lleva años caminando.

De dónde venimos
Diecisiete años en el mismo barrio
2009
Una sala en Betania
Doce personas empezaron a reunirse los domingos en la sala de una casa del barrio. No había equipo de sonido ni programa: se leía un texto, se cantaba y se comía junto.
2013
La primera sede
El grupo ya no cabía en una sala. Se alquiló el segundo piso de la carrera 49, donde seguimos, y por primera vez hubo un espacio aparte para los niños.
2017
Los ministerios toman forma
Lo que hacían unos pocos por iniciativa propia se organizó en equipos: adoración, niños, jóvenes y servicio. Cada uno con responsables y con formación.
2021
Iglesias en Casa
Después de dos años de reuniones a distancia quedó claro que la comunidad no vive solo el domingo. Los grupos por barrios se volvieron parte estable de la semana.
2024
Formación con fundamento
Nacen Alineación y VDR Training. La convicción detrás es simple: nadie sostiene una fe que no entiende, y enseñar bien es cuidar.
Hoy
La misma casa, más grande
Tres encuentros semanales, ocho ministerios y una academia abierta a toda la ciudad. Sigue entrando gente que no conoce a nadie, y sigue siendo lo mejor que nos pasa.
Visión y misión
Visión
Una comunidad donde cada persona encuentre su propósito y tenga con qué sostenerlo.
Misión
Acompañar a la gente de Barranquilla a conocer a Dios, crecer en comunidad y servir a la ciudad donde vive.
Cómo somos
Seis cosas que no negociamos
Casa abierta
Nadie tiene que llegar arreglado. Se entra como se está y se encuentra sitio.
Fundamento
Enseñamos para que la fe se entienda, no solo para que se sienta.
Cercanía
La comunidad se vive en grupos pequeños, donde a uno lo conocen por su nombre.
Servicio
Lo que recibimos aquí adentro tiene que notarse allá afuera, en el barrio.
Familia
Acompañamos a los matrimonios, a los padres y a los hijos como una sola cosa.
Honestidad
Se puede dudar en voz alta. Preferimos las preguntas difíciles a las respuestas cómodas.